
Ajolote y maguey, especies con una historia que se enraíza en la mitología mexica
Conviven arte, gastronomía, ciencia y medio ambiente en la Feria del Ajolote y la Diversidad del Maguey
Textos: Alfonso Morales Escobar Fotos: José Luis Yedra y Paola Garcilazo
Cuenta la leyenda que al destruirse Nahui Atl, el cuarto sol, el de agua, los dioses se reunieron en Teotihuacán para crear uno nuevo, para lo cual encendieron una hoguera a la que uno de ellos debería lanzarse y arder eternamente en sacrificio. Eligieron al apuesto Tecuciztécatl, quien, luego de varios intentos, se quedó al filo del fuego sin poder trascender. Nanahuatzin, un dios humilde, viejo y feo, se lanzó sin chistar y su cuerpo ardiente se elevó al cielo, dando luz sobre la tierra. Avergonzado, Tecuciztécatl también se arrojó, pero, cuando subía, Quetzalcóatl le arrojó un conejo y apagó su resplandor, volviendo frío su resplandor pues –dijo–, no podía haber dos soles, y así se creó la luna.
Como ambos cuerpos celestes permanecían quietos en las alturas, Quetzalcóatl dijo que los dioses habrían de hacer sacrificios constantes para mantenerlos en movimiento. Todos accedieron a ello, excepto su gemelo Xólotl, el Transformante, Monstruo o Doble, dios que acompaña a los muertos al Mictlán, quien, perseguido por sus hermanos se cambiaba de forma mientras huía para no morir. Una de estas transformaciones fue Mexólotl, un tipo de maguey, y la última, el axolotl o ajolote.



Sabedores de esta historia, quienes integran la Asociación Nacional de Pulquerías Tradicionales, A. C. (ANPTAC), han llevado a cabo diversas acciones para rescatar el pulque como bebida nacional por excelencia y trascender la leyenda negra de “la muñeca”, que fomentarán industriales cerveceros desde la época de Porfirio Díaz para abrirse paso en el mercado popular.
C. (ANPTAC), han llevado a cabo diversas acciones para rescatar el pulque como bebida nacional por excelencia y trascender la leyenda negra de “la muñeca”, que fomentarán industriales cerveceros desde la época de Porfirio Díaz para abrirse paso en el mercado popular.
Una de estas acciones reivindicatorias es la creación del Museo del Pulque y las Pulquerías (MUPYP), entidad que, en coordinación con la Alcaldía Iztacalco, llevó a cabo la Feria del Ajolote y la Biodiversidad del Maguey, los días 22, 23 y 24 de septiembre de 2023, en el Foro Cultural y Recreativo (ForCReativo) de Oriente 255, número 431 de la colonia Agrícola Oriental, con el fin de crear y fomentar la conciencia sobre la preservación y el cuidado de estas dos especies tan importantes para México, no solo en términos del Medio Ambiente sino también para las investigaciones científicas de frontera en el área de la Biología.
Así como el MUPYP del Exconvento de San Hipólito en Avenida Hidalgo 107, Centro Histórico de la CDMX, además de pulquería tiene su propio ajolotario, en la Feria se dispuso de un par de ellos en los que las y los asistentes pudimos conocer algo más sobre esta especie de anfibios mexicanos, a través de las explicaciones de los integrantes de Ambysthomanía, organización biológica de Xochimilco que brindó a la concurrencia una pecera de vidrio y otra diseñada en forma de trajinera para explicaciones in situ, exhibiciones y talleres gratuitos.
Ahí, la gente pudo saber que el ajolote es pariente cercano a la salamandra, pero más aún a sapos y ranas; es una especie endémica de México y su nombre científico es Ambystoma mexicanum, de ahí el nombre de la organización, que tiene predios en los cuales se preservan estos anfibios. De acuerdo con el biólogo André Rodríguez, el ajolote es carnívoro, posee tres tipos de respiración: branquial, la principal; aeróbica, por pulmones, y cutánea, es decir, a través de la piel. Se reproduce sexualmente en invierno, de modo que requiere aguas frías para ello; es ovíparo, o sea que nace de un huevo que eclosionan a los 20 días y llegan a vivir hasta 20 años.
Sin embargo, lo más sorprendente del ajolote es su capacidad para regenerar órganos y tejidos como extremidades, cerebro y corazón; incluso acepta bien trasplantes de otros ajolotes, por lo cual, la ciencia está muy interesada en las posibles aplicaciones de estas cualidades en medicina, pues también ha sido muy aprovechado para combatir enfermedades pulmonares, además de ser un alimento muy solicitado por su peculiar sabor en la cocina mexicana.
Y ya que hablamos de gastronomía, la Feria resultó también en una agradable oportunidad para la degustación de pulque y aguamiel que trajeron diversas expendedoras integrantes de la ANPTAC, de entre las que destacan La Hija de los Apaches, Vacas Verdes, LA Gloria Agave 69, La Palma, Flor y Canto, La Catedral del Pulque y La Diosa del Pulque. Los Hombres sin Miedo, una de las pulquerías más antiguas de la CDMX, que desde 1895 se ubica en el que era el embarcadero de Iztacalco de lo que hoy es Calzada de La Viga, en el barrio de San Francisco Xicaltongo, no pudo estar presente a pesar de pertenecer a dicha Asociación.


Para acompañar el pulque, cuyos nombres se pierden en una semántica al mismo tiempo histórica y traviesa como: tlachicotón, cara blanca, tlapehue, octli, pulmón, menru, caldo de oso, neutle, tlamapa, babala dry o simplemente néctar de los dioses, las y los visitantes tuvieron a su disposición una gama de antojitos que maridaban perfecto, como son gusanos de maguey, chinicuiles y hasta la exótica cucaracha de Madagascar, además de toda la extensión de la llamada “Vitamina T”: tlayudas, tamales, tostadas, tortas y tacos de las más rica y variada gastronomía mexicana, capaz de vencer y convencer al paladar más exigente.
Además de los saberes y sabores, la Feria tuvo presentaciones musicales de diversos géneros como la Banda de Música local, Rockafilia, Swing para Dos, Lipzz que rindió tributo Kiss, cuarteto que mantuvo encendida la llama del rock cuando hasta The Rolling Stones producía música disco; Juan Hernández y su banda de blues., Ensamble Integración, La Granja del Tío Bob, una apuesta de ska-punk infantil, música medieval con el Ensamble Rosacruz y cumbias con el Conjunto Ciryguaya para mover el cuerpo y no solo mirar las coreografías del grupo Jetzemani, los Bailes de Salón, a cargo del profesor Carlos Trinidad, y Algarabía Mexicana, estos últimos integrados por personas de la 3ª edad., o las danzas tahitiana y árabe, de las integrantes de sendas casas de cultura, y las prehispánicas de Yolpaui Macehuame.
El sábado se agregaron actividades deportivas como el campeonato de patinaje en la pista del ForoCReativo y ya la gente espera las siguientes ediciones de esta increíble experiencia ecológica y artística.

Edificio G, planta baja, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM,
Circuito Mario de la Cueva S/N, Ciudad Universitaria, C.P. 04510, Coyoacán, CDMX
Teléfono: 56 22 94 70, ext. 84354, 84359
Mail: culturaconpolakas@politicas.unam.mx